Kesha aprendió a amar sus curvas

"Ya no soy una talla. Ahora soy una jo**da mujer fuerte y decidida", declaró la rubia.

Los Ángeles, Estados Unidos

Fuente: Bang Showbiz

Tras sufrir adicciones, trastornos alimenticios y el acoso sexual de su productor Dr. Luke, la cantante Kesha por fin ha podido recuperar la salud física después de que durante años fuera incapaz de mirarse a un espejo.

“La gota que colmó el vaso fue una cena familiar en casa de mi madre en la que apenas era capaz de controlar mi ansiedad”, recordó la artista acerca de sus constantes cambios de peso.

“De regreso a casa tuve incluso que parar el coche y entonces me di cuenta de que no podía seguir guardando ese secreto. Daba miedo, sí, pero tuve que ser firme y elegir vivir. Y para mí supuso un punto de no retorno”, explicó.

Tras varios ingresos en rehabilitación y mucha terapia, finalmente se libró de las presiones -externas e internas- para ajustarse a unos cánones de belleza enfermizos.

“Ya no soy una talla, una talla. Ahora soy una jo**da mujer fuerte, decidida, y para ser completamente franca contigo me gustan mis curvas. Hace diez años jamás podría haber sido capaz de decidir una cosa así”, añadió emocionada.

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