Luis Enrique lo cuenta todo en ‘Autobiografía’

"El Príncipe de la Salsa" publica libro en el cual destaca su travesía como inmigrante en Estados Unidos.

Ciudad de México, México

Fuente: Notimex

Mostrar que en la vida de un artista de éxito no todo es color de rosa, ni el camino es llano y bellísimo, sino pedregoso y con altibajos, es la realidad que “El Príncipe de la Salsa”, Luis Enrique, plasma en “Autobiografía”, libro en el cual destaca su travesía como inmigrante en Estados Unidos.

“La gente nos ve arriba de un escenario, con discos, ganando premios, y no se imagina, no tiene idea de las cosas que uno pasa, unas peores que otras, unas mejores que otras, pero la realidad es que pasan cosas y a partir de ello es que uno comienza a edificar su vida”, explicó el cantante en entrevista con Notimex.

Luis Enrique mencionó que es normal que la gente piense que todo es perfecto en la vida de un artista, por el dinero y la fama, pero recordó que ello no compra la felicidad, ni la salud o los buenos amigos, por lo que quien lea su libro se encontrará con la realidad de una vida que jamás imaginó.

Consideró que su libro también es una herramienta que puede aportar empoderamiento a los lectores, ya que las mismas vicisitudes contribuyen a saber lo fuerte y lo capaz que se es de salir adelante, como le ocurrió a él al verse solo en un nuevo país en el que pasó 10 años indocumentado.

Aunque en su canción Autobiografía Luis Enrique cuenta un poco la forma en que salió de su natal Somoto, Nicaragua, e incluso se usan algunos fragmentos en las páginas de este libro, tras hacer un análisis de por qué debía escribirlo, decidió armarse de valor y contar su historia más a fondo, lo cual logró en 272 páginas publicadas por la editorial HarperCollins Español.

“Tengas o no mamá o papá, hayas pasado abusos, etcétera, al final estás tú solo contigo mismo, tú vas a determinar si ese final del túnel por dónde has transitado va a ser algo positivo o negativo, te toca ti, y creo que eso siempre es empoderarte”, compartió el intérprete.

Y es que además de su historia como migrante, uno de los temas más dolorosos que aborda, como confesó, es no haber contado con una base en su niñez ni en su adolescencia que lo ayudara a caminar y dar sus primeros pasos o tomar decisiones que le afectarían por el resto de su vida, en este caso su mamá, quien dejó a la deriva tanto a él como a su hermano menor, Matún.

“Claro que es difícil y complejo, tienes que ir descubriendo tú mismo el camino a solas y yo sé que también hay muchos niños y adolescentes allá afuera que no cuentan con esa base, así que para ellos también este libro tiene una cuota de eso, de haber de alguna manera caminado solo e ir aclarando de qué se trataba todo esto y cuál era mi propósito”, dijo.

Aseguró que ya perdonó a su madre, porque consideró que no hubiera podido escribir este libro sin haber perdonado muchas cosas antes, “estaría lleno de odio y de rencor, y de pasar cuentas, y el libro es totalmente lo contrario a ello”, externó.

Luis Enrique indicó que escribir este libro le tomó alrededor de un año desde que lo maquiló y se sentó frente a una computadora, cuyo proceso concluyó el pasado mes de marzo, aunque admitió que debió entregarlo mucho antes, pero le costó trabajo porque es difícil escribir de uno mismo y en primera persona.

“No dejé nada afuera, ni nada inconcluso, al contrario, muchos de mis amigos dicen: ‘¡Lo contaste absolutamente todo!’. De eso se trata el libro, de compartir experiencias, lo que sí puedo decir es que me ha emocionado mucho poder asumir este ejercicio de escribir, en este caso es mi autobiografía pero me encanta esta posibilidad de escribir cosas”, señaló.

El cantante mencionó que al finalizar su libro llegó a la conclusión de que él era un sobreviviente, el cual se dedicó a caer, levantarse, sacudirse el polvo, seguir y aprender de esa caída, así como de las carencias y del trabajo duro desde adolescente, el cual combinó con sus estudios, en los que la música siempre fue su motivación.

“Aprendí que era más fuerte de lo que yo pensaba, que era lo que quizá, previas experiencias al haber llegado a Estados Unidos, por ejemplo, era lo que me había preparado para enfrentar lo que ni sabía que me iba ocurrir de quedarme solo y no tener dónde vivir o vivir en la calle”, consideró.

El salsero confesó que le fue muy difícil plasmar sus vivencias en papel, lo cual lo hizo detenerse muchas veces e incluso admitió que en algún momento visualizó “tirar la toalla y decir siempre no, no voy a contar nada, al final estar recordando estas cosas no me trae mucho”, manifestó.

Pero luego de detenerse a llorar varias veces, al finalizar el libro y tras dejar de estar inmerso en él, lo volvió a leer para estar seguro de que todo estuviera ahí, deslindándose de él, y lo único que pudo hacer al llegar a la parte final fue soltar todo y suspirar, pues reconoció que de cierta forma también fue una especie de sanación para él.

“Yo quería que fuera un tanto cronológico, lo cual creo que lo es, salvo uno que otro capítulo que me adelanto o me atraso, pero la mayoría es cronológica la historia y quería que fluyera, que verdaderamente estuviera llena de las experiencias que trastocaron mi vida muy fuerte, no quería perder el tiempo en adornarlos mucho y llenarlo de metáforas, no soy escritor”, reconoció.

Con el libro entre las manos, Luis Enrique compartió que ahora se siente “como cuando hice mi primer disco, totalmente novato, pero con muchos deseos de aprender y de seguir escribiendo”, toda vez que le encantó la posibilidad de contar historias, por lo que verá qué surge más adelante.

También explicó que toda su familia ya leyó el libro (incluyendo su hermano que es uno de los protagonistas), e incluso se sorprendió porque no sabían muchas de esas cosas a detalle y lo felicitaron sobre todo por el valor que tuvo para contarlo de esa manera, de una forma sencilla, pero también llena de amor y habiendo perdonado todo.

Además, apuntó que lo han leído muchas de las personas que lo ayudaron en el camino, quienes pese a no ser de su sangre se volvieron parte de él, por ser más que amigos, aunque también gente que pasó por su vida y se fue, pero aseguró que todas las personas siempre le dejaron algo, lo cual valora.

Por último, el cantante adelantó que espera que la distribución de su “Autobiografía” se realice en toda América Latina, por ello México fue el segundo país que visitó después de su natal Nicaragua, al cual agradeció por el cariño y apoyo en sus 30 años de carrera, y tiene pendiente ir al resto de América Latina, como Colombia y Ecuador.

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